Abeja bebé

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Un joven, reci√©n salidos del cascar√≥n de un huevo de gallina – siendo en muchos aspectos subdesarrollados, pero, en general, todav√≠a es muy similar a los padres. √Čl, como ellos, ya tiene alas, piernas y ojos. Una abeja huevos fuera de un peque√Īo gusano blanco sin cabeza, ojos, alas o patas, sin tener la menor parecido con su madre.

Cuando la larva de la abeja o la oruga de la mariposa crece, se convierte en una pupa. Exteriormente, esta es la etapa de descanso, pero de hecho, la etapa de intensa reestructuraci√≥n interna y transformaci√≥n. Dura hasta que la cris√°lida finalmente deja caer su caparaz√≥n quitinoso y como resultado de esta √ļltima muda no aparecer√° un insecto alado. No puede continuar creciendo porque ya no arroja copos. Error generalizado: considerar un peque√Īo escarabajo joven. Un escarabajo joven parece un gusano amarillo o una larva blanquecina.

Pero volviendo a las abejas. Si, en un momento favorable del a√Īo, se busca el √ļtero en una colmena de observaci√≥n especialmente adaptada, entonces, como regla general, se puede detectar lentamente, casi majestuoso paseando a lo largo del panal y poniendo huevos. En la primavera, un √ļtero prol√≠fico puede posponer unos 1500 huevos por d√≠a, es decir, en promedio, pone un huevo cada minuto. De hecho, ella tiene un respiro, y en el intervalo entre ellos, la puesta de huevos es mucho m√°s r√°pida. Sin embargo, los huevos de abeja son relativamente peque√Īos. Cada 1500 huevos puestos por su peso total son iguales al peso del √ļtero. Est√° claro que ella no puede hacer nada m√°s.

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Fig. 20. √ötero para poner huevos. b – simplemente colocando un huevo oblongo en el fondo de la c√©lula, el √ļtero se prepara para sacarlo del abdomen.

Cuando pone huevos, el √ļtero se comporta de la siguiente manera: primero pone una cabeza en la c√©lula y, asegur√°ndose

de que la celda est√© vac√≠a y lista para recibir el √≥vulo, baja el abdomen hacia ella. Luego se congela por unos segundos y nuevamente saca el abdomen de la celda, en la parte inferior sigue siendo un huevo oblongo. Y el √ļtero ya est√° buscando una nueva c√©lula para el siguiente huevo.

Sin embargo, no se debe pensar que la reina deambula por todas las celdas indiscriminadamente, poniendo huevos aqu√≠ y all√°. Esto ser√≠a muy triste para el apicultor, tambi√©n, porque, al seleccionar cada panal de miel, destruir√≠a parte de la cr√≠a, y para el comprador de esos panales, ya que ver√≠a gusanos blancos en ellos. En la puesta de huevos, prevalece un cierto orden, que consiste en el hecho de que el √ļtero toma solo los panales del frente y del medio en la colmena con huevos, y en ellos solo las partes medias, dejando los bordes libres. Por lo tanto, se forma un “nido de cr√≠a”, cuyas dimensiones aproximadas en una sola colmena durante el crecimiento intensivo de las abejas se muestran en la Fig. 21.

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Las células negras contienen huevos y larvas de abejas. Si tomamos ese panal de la colmena, veremos que su parte media también está llena de cría.

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En las células adyacentes abeja stocks de polen plegada (polen) de modo que las celdas de cría guirnalda de las porciones de flecos con polen (Fig 21 se pinta puntos negros, y la Figura 22 y 23, indicado por la letra n..); en los bordes de la celda de cría y todas las células del peine situado aguas arriba y aguas abajo del nido de cría, y en muchos colmenas y sobre ella, la miel retrasado. Al cosechar, el apicultor puede extraer de sus abejas un panal relleno con una sola miel. Pero no debe seleccionarlos todos, es necesario calcular qué suministro de alimentos necesitará la familia para el invierno, y solo el exceso de miel se puede usar para sus necesidades.

Una peque√Īa larva blanca nace del huevo puesto por el √ļtero despu√©s de tres d√≠as (vea la Figura 23). Las abejas trabajadoras lo abastecen de alimento inmediatamente, y desarrolla tal apetito que en seis d√≠as completa su crecimiento.

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La figura 24 muestra exactamente la relación de aspecto real de los huevos y las larvas de los Seis Días. En seis días, el peso de la larva aumenta más de 500 veces. Aplicado a los seres humanos, esto significaría que un bebé recién nacido en seis días para llegar a un peso de 1.600 kilogramos. Luego viene un descanso externa etapa, que completa la conversión de las larvas de la abeja adulta. Las abejas obreras de construcción es ahora encima de la celda sombrero convexo suave de la cera, mientras que la larva, como si quisiera hacer hincapié en que necesita un descanso completo, girando bajo este hilo grueso tapón de cera, que corresponde al capullo, la oruga que cosechó muchas mariposas antes de su fase de pupa.

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El apicultor llama a esta etapa una “cr√≠a cerrada”, en contraste con la creciente “cr√≠a abierta” (ver Figuras 22 y 23). En la celda cerrada, la larva pupa, y 12 d√≠as despu√©s del inicio de la etapa de reposo, tan solo tres semanas despu√©s de colocar el √≥vulo, la tapa se rompe y una abeja alada adulta sale de la celda.

Como el √ļtero deposita sus huevos desde principios de primavera hasta finales de oto√Īo, desde principios de marzo hasta octubre, la cr√≠a de todas las edades se puede encontrar en la familia. En los meses de verano, m√°s de mil abejas j√≥venes dejan los peines de frutas. Es cierto que la partida diaria de las abejas viejas que han llegado al l√≠mite natural de sus vidas o que mueren prematuramente durante el vuelo por un soborno es casi igual de grande. Las c√©lulas de cr√≠a de las cuales nacieron las abejas, el √ļtero pronto nuevamente siembra con huevos.

La partida de las abejas obreras para la cría no se limita a esos seis días de crecimiento de la larva, cuando es necesario alimentarla.

La cr√≠a debe ser cuidada, comenzando con la etapa de huevo y eclosionando la abeja, porque para su desarrollo normal, se necesita una temperatura uniforme de 35 grados, que es creada y mantenida por las abejas obreras en el √°rea del nido de cr√≠a. Para aclarar esto, tendremos que hacer una peque√Īa digresi√≥n.

La temperatura normal del cuerpo humano, a la cual se adaptan todos sus procesos de vida, se mantiene con desviaciones menores durante la noche y el día, en verano y en invierno a aproximadamente 37 grados. Esto es posible solo debido al control constante de la temperatura que se produce de una manera muy complicada y, en la mayoría de los casos, además de nuestra voluntad.

Si la temperatura del cuerpo aumenta por encima de la norma en una fracci√≥n de grado, la piel comienza a suministrar sangre intensamente para aumentar la transferencia de calor; es por eso que cuando el sobrecalentamiento de la cara se vuelve rojo, el calor interno disminuye y comenzamos a sudar. El sudor se evapora y el cuerpo se enfr√≠a. Si la temperatura corporal es demasiado baja, como resultado de la redistribuci√≥n de la sangre, la p√©rdida de calor disminuye y se produce m√°s calor debido al aumento de la quema de grasa y az√ļcar, sustancias combustibles del cuerpo. Si comenzamos a temblar, no es m√°s que un movimiento muscular involuntario, cuyo √ļnico prop√≥sito es la producci√≥n de calor.

La capacidad de regular la temperatura, adem√°s del hombre, tiene mam√≠feros y aves. Pero, por ejemplo, en un lagarto, veloz bajo el sol, calentando su sangre, la temperatura del cuerpo en una noche fr√≠a disminuye, y ella se vuelve so√Īolienta y floja. Los insectos tambi√©n son animales con una temperatura corporal “vol√°til”, que depende en gran medida de la temperatura exterior. Las abejas tienen una forma especial. Al fortalecer el metabolismo en los m√ļsculos pectorales, pueden r√°pidamente, en cuesti√≥n de minutos, aumentar la temperatura de su cuerpo en varios grados.

Entonces act√ļan, por ejemplo, antes de partir. Por supuesto, en el aire fr√≠o, las abejas no pueden protegerse de la r√°pida p√©rdida de calor, y si en la noche hay un enfriamiento repentino, entonces ya a 8-10 ¬į las abejas no se pueden mover. Pero en una colmena, en el √°rea donde se encuentra la nidada, donde las abejas se acumulan en miles, mantienen constantemente una temperatura casi inalterada de 35 ¬į.

Al menor enfriamiento calientan sus cuerpos, que se vuelven 10 ¬į m√°s c√°lidos que su entorno, estas “estufas vivientes” y dan todo el calor que producen. Para hacer esto, las abejas reunidas en el panal est√°n estrechamente presionadas una contra otra y sus c√©lulas, como plumas suaves, cierran las c√©lulas con cr√≠a. En los d√≠as c√°lidos, toda la sociedad est√° dispersa. Pero si la temperatura contin√ļa aumentando a pesar de esto, las abejas llevan agua a la colmena (despu√©s de todo, no pueden sudar) y, cubriendo el panal con la pel√≠cula de agua m√°s fina, evaporan esta agua, ventilando la colmena con sus alas. Las estufas se convirtieron en ventiladores, que impulsan el aire sobrecalentado entre s√≠ y lo dirigen a trav√©s del conducto hacia el exterior.

El sentido inconfundible de la temperatura y la interacción bien organizada de todas las abejas en la familia son requisitos previos para esta increíble habilidad.

Hasta ahora, hemos hablado simplemente sobre la cr√≠a de abejas, sin tomar en cuenta el hecho de que en la familia de cr√≠as deber√≠an desarrollarse tres tipos de criaturas, el √ļtero, los z√°nganos y las abejas obreras. Estrictamente hablando, los datos proporcionados anteriormente en las fechas de desarrollo se refieren solo a las abejas obreras. Para pasar de un huevo a una abeja adulta, se requiere el √ļtero durante cinco d√≠as menos y los drones, durante tres d√≠as m√°s.

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Fig. 27. Secci√≥n de panal con dos celdas de reina, en cada una de las cuales se cultiva el √ļtero.

Si la abeja o el √ļtero que trabajan se desarrollar√°n a partir de un huevo depende de las abejas que trabajan y que cuidan a la larva. Como ellos mismos, crecen en c√©lulas de panal de abeja ordinarias y estrechas, y para algunas larvas, de las cuales el √ļtero deber√≠a crecer, construyen c√©lulas mucho m√°s espaciosas. Estas cunas de futuras apicultoras se llaman celdas de reina. Pero la importancia decisiva para el futuro de las larvas femeninas en crecimiento es la nutrici√≥n. Las larvas de abejas obreras en los primeros d√≠as de vida reciben jalea real con alta secreci√≥n de nutrientes de las gl√°ndulas salivales transformadas que realizan en las abejas el mismo papel que las gl√°ndulas mamarias en los mam√≠feros. Con la edad, el alimento de las larvas se vuelve m√°s √°spero: reciben un aditivo en forma de polen y miel.

Las larvas – el futuro √ļtero – se alimentan exclusivamente de jalea real, que las abejas les suministran en cantidades mucho mayores que otras larvas, y que tiene una composici√≥n qu√≠mica diferente. Result√≥ que ciertas sustancias biol√≥gicamente activas (√°cido pantot√©nico, bioptner) est√°n contenidas en la jalea real destinada a futuras reinas, aproximadamente 10 veces mayor que en la leche producida por las larvas de las abejas obreras. Pero la verdadera magia, gracias a la cual la larva desarrolla el √ļtero, a√ļn no ha sido descubierta por nadie.

El √ļtero vive de cuatro a cinco a√Īos, y la vida de las abejas obreras se calcula en semanas o en los mejores meses. Por lo tanto, muchas personas piensan que al tomar jalea real, es probable que puedan extender su existencia terrenal de alguna manera. Al organizar la extracci√≥n artificial de reinas, esta pez madre puede extraerse en grandes cantidades y almacenarse durante un tiempo prolongado debido a un tratamiento especial.

El forraje uterino se prob√≥ en cl√≠nicas y sanatorios, y a menudo es necesario escuchar acerca de su efecto beneficioso en personas debilitadas por enfermedades graves, as√≠ como con debilidad senil, artritis y otras enfermedades. Royal jalea se vende en todas partes por un mont√≥n de dinero, por supuesto, con el beneficio para sus proveedores. Sin embargo, si realmente tiene propiedades curativas especiales, a√ļn no se ha dilucidado.

√ötero y abejas obreras son criaturas hembras. No salir del huevo es uno de estos individuos o sierra abeja macho depende del √ļtero en el momento de poner sus huevos. El asunto es esto

En la primera semana de vida del √ļtero durante los compa√Īeros de vuelo de apareamiento con aviones no tripulados. Desde entonces, las ves√≠culas seminales, que se encuentra en su vientre, durante toda la vida se almacenan las c√©lulas sexuales masculinas, que durante muchos a√Īos permanecen vivos y capaces de fertilizaci√≥n. Ves√≠cula seminal canal estrecho est√° conectado con un paso a trav√©s de la que se depositan los huevos.

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Debido al mecanismo de trabajo preciso, el √ļtero puede liberar varios hilos de semillas del vial al pasar el huevo, luego el √≥vulo lo fertilizar√°. Ella no puede hacer esto, entonces el huevo se pospone sin fertilizar. De los huevos no fertilizados, los machos se desarrollan, y de los √≥vulos fecundados se desarrollan las hembras (√ļtero o abeja trabajadora). Lo que explica en este caso la dependencia del sexo en la fertilizaci√≥n, no lo sabemos. Esta definici√≥n de sexo no es un fen√≥meno com√ļn. Adem√°s, es una rara caracter√≠stica peculiar de algunos insectos.

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Entonces, para aparecer en el mundo de los drones o no, la soluci√≥n de esta pregunta est√° dominada por el √ļtero. Pero las abejas que trabajan tambi√©n pueden tener un efecto sobre esto: los z√°nganos son m√°s grandes que las abejas que trabajan, y por lo tanto, se necesitan c√©lulas grandes para hacer crecer la cr√≠a del sarro. Estas c√©lulas y deben construir abejas trabajando. Las celdas trotney difieren de todas las dem√°s en tama√Īos considerablemente m√°s grandes. Pero primero deben estar preparados, y luego el √ļtero les pone huevos no fertilizados. Por lo tanto, incluso aqu√≠ el papel principal lo juegan las abejas obreras, y el √ļtero es solo su herramienta.




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