La durabilidad de la vida de las abejas en los invernaderos

La durabilidad de la vida de las abejas en los invernaderos

Se considera que el microclima de los invernaderos tiene un efecto negativo sobre las abejas. Para debilitar la influencia del microclima de invernadero sobre las abejas, se instalaron salas especiales para colmenas y se usaron tripas. Incluso se han propuesto diferentes dise√Īos de colmenas de invernadero.

Para convencer a los colegas de la inutilidad de nuevas b√ļsquedas de colonias de abejas de aisladores de un microclima de invernadero y colmenas especiales, consideramos que es necesario discutir brevemente las diversas propuestas rechazadas por la pr√°ctica. Entonces, se propuso un teeplek para el mantenimiento de las abejas durante todo el a√Īo. Teplyak fue colocado afuera del invernadero. Fue construido con tablas de 5 cm, el techo est√° cubierto de hierro. Para cambiar el verano de las abejas a un invernadero o a la libertad, se abr√≠an y cerraban los tapones con pestillos.

Simultáneamente, el apicultor construyó una colmena especial con 2 fondos. La colmena se colocó en una carcasa hermética con tapa. El espacio inferior fue dividido por una partición en 2 cámaras. La llegada de aire fresco de la voluntad fue regulada por un pestillo en la manga. El régimen en la cámara dependía de la temperatura del aire dentro y fuera del invernadero. Para eliminar el aire caliente que entra por el hueco para el paso de las abejas al invernadero, se instaló un tubo de escape con un pestillo.

El tiempo ha pasado, y los científicos del punto fuerte para la polinización de cultivos de tierra cerrados ofrecieron cajas de aislamiento térmico para las abejas, que tampoco entraron en producción. Parecería que todo está claro. Las razones para el debilitamiento de las abejas son diferentes, pero los prejuicios deliberados continuaron empujando el descubrimiento de los olvidados hace tiempo. El apicultor nuevamente propone, para mitigar los efectos adversos del microclima del invernadero,

colocar la colmena en el invernadero en una c√°mara que tiene una conexi√≥n con el invernadero y el ambiente externo. Y los resultados? Las abejas contin√ļan “agot√°ndose” y “las reemplaza” en los invernaderos solo una vez en mayo.

Para aislar a las abejas del microclima del invernadero, el agrónomo sugirió transportar colonias de abejas fuera de los invernaderos y colocarlas en la naturaleza para que las colmenas se colocaran contra el lugar anterior. A través del conducto superior, las abejas tenían acceso al invernadero, a través del inferior, a la libertad. Sin embargo, el trabajo para remover y transferir abejas a invernaderos ha sido laborioso. Para facilitarlo, las colmenas se instalaron en un marco hecho especialmente de hierro en ángulo. En este marco, a través del espejo de popa de apertura, las colmenas se mueven hacia la voluntad o hacia el invernadero.

Seg√ļn los estudios, la masa promedio de las abejas planteadas en condiciones de invernadero fue de 95,66 mg. Sin frijoles, estas abejas murieron dentro de las 39-44 horas. Las abejas criadas en el apiario ten√≠an una masa de 108.62 mg y murieron en ausencia de alimento despu√©s de 47-52 horas, es decir, eran m√°s resistentes. Las abejas de las colmenas que estaban fuera de los invernaderos recolectaron m√°s miel.

Antes de decidir d√≥nde mantener las abejas de invernadero en verano, es necesario saber c√≥mo act√ļa el microclima del invernadero sobre el modo del nido de la familia de las abejas y sobre el trabajo de las abejas mediante la polinizaci√≥n de los pepinos.

Se sabe que una familia de abejas con cr√≠as mantiene una temperatura dentro del nido de 35-36 ¬į C. El investigador W. Hess (1926) calienta artificialmente la temperatura en la colmena hasta 40 ¬į G, pero la temperatura en el nido permanece constante todo el tiempo, es decir, no excede los 36 ¬į C. En la literatura hay un informe (Dungeym, 1933) de que un aumento a corto plazo en la temperatura de la colmena a 42.2 ¬į C no caus√≥ mucho da√Īo a la cr√≠a.

Seg√ļn los datos, cuando las abejas fueron transportadas en colmenas con colgajos cerrados y ventilaci√≥n superior libre en los nidos de las familias de abejas, la temperatura subi√≥ a 40 ¬į C, pero no se observaron alteraciones visibles.

Por lo que se ha dicho, est√° claro que las abejas son capaces de la termorregulaci√≥n. Sin embargo, a una temperatura prolongada por encima de 37 ¬į C, la nidada perece y las abejas dejan de trabajar.

¬ŅQu√© temperatura es aceptable para los invernaderos? La temperatura √≥ptima para cultivar pepinos generalmente se considera de 23-25 ‚Äč‚Äč¬į C. Los trabajadores de invernaderos siguen estrictamente esto. Saben que con un aumento en la temperatura correspondiente, las plantas se estiran y miman, se vuelven quebradizas y se rompen f√°cilmente. Adem√°s, las temperaturas elevadas favorecen la aparici√≥n y el desarrollo de plagas y enfermedades de los pepinos. Con el aumento de la temperatura del aire, el polen se vuelve est√©ril, es decir, se transfiere a los √≥rganos genitales femeninos, no germina y no forma ovarios. A pesar de los a√Īos activos de las abejas en las flores en la ma√Īana fresca, el ovario se marchita en tales condiciones. Por lo tanto, a una temperatura en los invernaderos sobre las medidas de toma √≥ptimas para reducirla (invernaderos de enfriamiento): roc√≠e camas y caminos con agua,

En verano, cuando hace sol, se permite aumentar la temperatura del aire en el invernadero a 30-32 ¬į C.

¬ŅCu√°l es en realidad la temperatura en la temporada de calor del verano en los invernaderos y fuera de ella, es decir, en la esquina suroeste del invernadero, donde la colmena se transporta en el verano? Si toma d√≠as calurosos de verano (generalmente a fines de julio), cuando a veces 28-29 ¬į C est√° a la sombra, la temperatura en colmenas fuera de los invernaderos suele ser de 0.4 a 1 ¬į C m√°s alta que en los invernaderos. . Esto se debe a que las colmenas que se encuentran en los invernaderos est√°n oscurecidas por el blanqueo del techo, y los rayos del sol caen sobre las colmenas tomadas de los invernaderos.

Para verificar la comparaci√≥n de la calidad de las abejas, deducida en las familias de abejas, que se utilizaron durante muchos a√Īos solo en invernaderos, realizamos el siguiente experimento. Se seleccionaron grupos de 4 familias fuertes y 2 familias d√©biles de abejas locales, que se usaron en la naturaleza y en invernaderos. Para todas las familias fuertes el 26 de mayo, hab√≠a 2 marcos con un panal de miel, y los d√©biles – en 1 cuadro de tierra ligera. De todas las familias, el 17 de junio, de los marcos enmarcados, se tomaron 10 de las c√©lulas de las abejas. Al ponderarlos, result√≥ que el peso promedio de las abejas en todas las familias fuertes era de 112 mg, en familias d√©biles a voluntad – 107 mg, en invernaderos d√©biles – 106 mg. Estos datos indican que en las familias m√°s poderosas se deducen abejas m√°s viables, independientemente de d√≥nde se hayan guardado: en la naturaleza o en los invernaderos.

Mediante un barrido masivo y √ļnico de abejas, se verific√≥ la duraci√≥n de su vida en los invernaderos. Las abejas que nacieron en los primeros d√≠as de marzo, en promedio, vivieron 29 d√≠as con una esperanza de vida m√°xima de las abejas individuales de hasta 51 d√≠as.

Con el vuelo de las abejas a la naturaleza y la llegada de polen fresco, las colonias de abejas est√°n creciendo r√°pidamente.

Muchas personas tienden a creer que el aumento de la humedad en el invernadero tiene un efecto negativo en las abejas. El an√°lisis de los datos de la literatura sobre el r√©gimen de humedad del nido y su efecto sobre las abejas mostr√≥ su extrema inconsistencia. Seg√ļn los estudios, la humedad en el nido de abejas depende de la disponibilidad de miel. En ausencia de miel, la humedad del aire en las calles entre la cr√≠a var√≠a de 76.6 a 91%. Con una cantidad significativa de miel, la humedad cay√≥ al 54-66%. La reducci√≥n de la humedad del aire durante la recolecci√≥n de la miel explica la necesidad de que las abejas aceleren la evaporaci√≥n del exceso de humedad del n√©ctar, es decir, esta disminuci√≥n de la humedad en el nido es forzada y lo hacen las abejas. En consecuencia, el r√©gimen de humedad en los invernaderos de pepino para la cr√≠a es favorable, y no es necesario reducirlo artificialmente.

Algunos expertos cre√≠an que las abejas, adaptadas a un clima c√°lido y h√ļmedo, ser√≠an mejores en los invernaderos. Para probar esto, las abejas abjasias (Sujumi) fueron probadas en la estaci√≥n de vegetales y en la granja subsidiaria. Las ventajas en su desarrollo y trabajo en invernaderos en comparaci√≥n con otras razas de abejas no se han establecido.

Algunos expertos dudan si el exceso de dióxido de carbono en los invernaderos afecta negativamente a las abejas. Se sabe que en el aire ordinario el dióxido de carbono contiene 0.03%. En invernaderos en el período de desarrollo intensivo de plantas con una masa vegetativa bien desarrollada, casi no hay dióxido de carbono en el mediodía, la mayoría de las horas iluminadas, lo que debilita la fotosíntesis y reduce el rendimiento, especialmente en los invernaderos de grava.

La pr√°ctica ha establecido que con el reabastecimiento artificial de di√≥xido de carbono atmosf√©rico, el rendimiento aumenta en un 25-30%. Por lo tanto, en los invernaderos, las plantas se alimentan con di√≥xido de carbono, que se transporta en cartuchos con una capacidad de 20 kg, que se instalan en el centro del invernadero. El contenido de 1 botella es suficiente para alimentar por √ļnica vez un invernadero con un √°rea de 1000 m2. Recientemente, el di√≥xido de carbono s√≥lido (hielo seco) se ha vuelto muy popular. Es aplastado y colgado en cajones a lo largo del camino central. En algunas granjas, el gas de combusti√≥n se usa para alimentar a las plantas. En todos los casos, solo por un corto tiempo el contenido de di√≥xido de carbono en el invernadero alcanza el 1%, pero esta concentraci√≥n no afecta el comportamiento y el trabajo de las abejas en el invernadero.

Por lo que se ha dicho, se puede ver que tanto la composición del gas del aire como el microclima general en los invernaderos no tienen un efecto negativo significativo sobre las abejas.

Como lo han demostrado nuestras observaciones a largo plazo, la raz√≥n principal para debilitar las colonias de abejas en los invernaderos es el tama√Īo de los invernaderos y la translucidez del techo. Las abejas, corriendo hacia la luz, pelean contra el vidrio, y en el fr√≠o se pegan a las ventanas mojadas y se congelan. Muchas abejas salen volando de los invernaderos a trav√©s de grietas insignificantes en el techo y se pierden.

Por lo tanto, será más correcto hablar no sobre el microclima en los invernaderos, sino sobre las condiciones, sobre la capacidad de encontrar las verdaderas causas de la pérdida de abejas. Independientemente de dónde se coloque la colmena, en un invernadero o fuera de ella, las abejas deben trabajar en invernaderos. El deber del apicultor es acercar las condiciones de los invernaderos a las normales y excluir sus efectos nocivos sobre las abejas.

Con el tiempo, las abejas desarrollan un reflejo condicionado a la limitación espacial de los invernaderos. A los pocos días de la introducción de las colonias de abejas en el invernadero, las abejas son mucho menos golpeadas contra el cristal. Incluso en la primera mosca de las abejas en los invernaderos, los maestros observadores del invernadero determinan infaliblemente si estas abejas trabajaron o no en el invernadero la temporada pasada. Anteriormente, las abejas que no funcionaban en el invernadero vuelan violenta y fuertemente contra el vidrio. Las abejas, que ya trabajan en el invernadero, vuelan con más calma y cuidado.

Como se dijo anteriormente, el techo de los invernaderos y una peque√Īa abertura para que las abejas vuelen hasta la voluntad evitan en cierta medida que las abejas polinicen la cultura del invernadero. Las abejas que est√°n fuera de los invernaderos, reducen significativamente, y en el caso de la cosecha de miel significativa y prolongada en general, dejan de funcionar por completo en los invernaderos. Esto se confirma con la pr√°ctica de muchos invernaderos y numerosas observaciones.

Por lo tanto, para obtener rendimientos altos y estables de pepinos y otros cultivos, no es necesario exponer a las abejas fuera de los invernaderos, en las regiones centrales y en el noroeste del país.

La muerte parcial de las abejas en invernaderos debe ser reconocida como un costo de producci√≥n, que puede ser compensado sin da√Īo por condiciones favorables (t√©rmicas) para el desarrollo de las familias y la atenci√≥n adecuada.



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