Enemigos y enfermedades de las abejas

Enemigos y enfermedades de las abejas

El bienestar de una familia de abejas puede ponerse en peligro, ya que f√°cilmente excita la codicia de varios gourmets. Las colonias de abejas hubieran hecho hace mucho tiempo desaparecido de la faz de la tierra, si no se protegen sus tiendas de dulces de invierno usando armas t√≥xicas. En la patria de sus antepasados ‚Äč‚Äčen el antiguo bosque desde tiempo inmemorial sido los mayores osos gourmand, arruinando una gran cantidad de colonias de abejas.

Cuando los osos eran menos, la persona se dedicaba por completo al saqueo de la miel. El excedente actual de az√ļcar extra√≠do de la remolacha, que se cultiva en tierras dom√©sticas, es un logro relativamente reciente. Anteriormente, esta dulce sustancia se obten√≠a de la ca√Īa de az√ļcar y nos llegaba del Lejano Oriente, y m√°s tarde, de Am√©rica. Hasta ahora, algunas amas de casa nacionales han conservado recipientes de az√ļcar plateados con cerraduras, cuya clave se ha perdido durante mucho tiempo. Estas cosas antiguas muestran cu√°n caro era el contenido de los tazones de az√ļcar en los d√≠as de nuestras bisabuelas. Entonces, la demanda de miel era completamente diferente de lo que es ahora, y hace unos siglos los europeos no conoc√≠an otro az√ļcar que el que las abejas recolectaban. No es de extra√Īar que el hombre fuera el peor enemigo de las abejas.

Sin embargo, m√°s tarde las circunstancias cambiaron. Ahora las abejas se han convertido para el hombre en las mascotas favoritas, por las que le importa y que solo toman el exceso de miel. Los tiempos rom√°nticos de los osos tambi√©n pasaron. Y peque√Īas criaturas, como hormigas, avispas, mariposas, perseguidas por la miel, la cabeza muerta o un rat√≥n atrapado en una colmena, aunque a veces molestan a las abejas, pero apenas pueden causarles un da√Īo grave.

Sin embargo, sería erróneo considerar que nadie está perturbado por la paz y la paz de la familia de las abejas. Las abejas

todavía tienen tantos enemigos que solo ellos podrían escribir un libro completo.

Tales libros ya existen. Deje que el apicultor use sus consejos para aprender a reconocer a los enemigos de las abejas y luchar contra ellos. Aquí nos gustaría hablar un poco acerca de ellos, que en cierta medida son interesantes en sí mismos.

Wax Polilla.

Adem√°s de las avispas ladronas y las moscas gourmet, las abejas tienen otro enemigo muy com√ļn y especialmente da√Īino. Esta es una mariposa de polilla de cera, un pariente de la polilla conocida. Ellos tienen mucho en com√ļn el uno con el otro. Ambas son mariposas reales. Como suele suceder en las mariposas, nacen de los huevos en forma de orugas, engordan asiduamente y luego se convierten en pupas, de modo que despu√©s de un largo per√≠odo de descanso, las conchas de las pupas se descartan y nacen las polillas.

Al ser mariposas ya bastante desarrolladas, no pueden devorar nada de nuestras reservas o de las de abejas, porque sus partes de la boca están atrofiadas. No pueden comer en absoluto y todas sus cortas vidas, medidas de por vida, son alimentadas por la grasa almacenada en la etapa de oruga. En ambos casos, las orugas son plagas, y en ambos casos les gusta el material que nuestro estómago no digiere en absoluto, como, de hecho, los estómagos de casi todos los demás seres vivos.

Aunque las fibras de lana y materiales similares que son víctimas de las larvas de la polilla, así como la cera de los panales de miel, destruidos por las larvas de la polilla de la cera, son nutrientes de gran valor, pero son difíciles de romper. La capacidad de las orugas de los topos para digerir estas fuentes de nutrientes constituye un secreto especial de sus jugos digestivos especializados. La masa córnea, de la que se compone el cabello, es una sustancia proteica que contiene todo lo necesario para construir un cuerpo. La cera es un compuesto no proteináceo y de grasa cerrada, por lo que una polilla de cera no puede desarrollarse si se alimenta con una sola cera. Ella necesita una alimentación que contenga proteínas, que encuentra en abundancia en panales en forma de perga, así como los restos y la espuma de los habitantes legítimos de la colmena.

El panal, en el que se asent√≥ la oruga de la polilla de la cera, es triste. Est√° impregnado en todas las direcciones por las orugas y contaminado por sus heces y telara√Īas, con las que trata de proteger sus movimientos. Cada oruga vive en el t√ļnel m√°s sedoso que hizo, en esto tambi√©n tiene algo en com√ļn con una polilla.

En una familia de abejas sana y fuerte, esto, por supuesto, ayuda poco a las orugas, pero una familia d√©bil no puede hacer frente a los invasores. El mayor da√Īo que causan en la colmena del apicultor despreocupado es la existencia de panales, que no est√°n en las colmenas, sino en el almac√©n. Aqu√≠, sin ser atacados por las abejas, las polillas orugas en un corto tiempo a menudo destruyen todos los panales.

Garrapatas del tracto respiratorio

Hasta ahora era una cuesti√≥n de ladrones y par√°sitos. Pero si los par√°sitos son tan peque√Īos que pueden entrar al cuerpo de la abeja y establecerse all√≠, se convierten en los agentes causantes de la enfermedad. A principios de este siglo, el antepasado de la enfermedad de las abejas se descubri√≥ por primera vez en la Isla de Wight, y luego en Inglaterra, un agente desconocido de la enfermedad de las abejas, que desafortunadamente se extendi√≥ m√°s tarde por toda Europa. Las abejas inmediatamente llaman la atenci√≥n por el hecho de que vuelan con dificultad, no pueden mantenerse en el aire, caen al suelo y a menudo mueren en poco tiempo. En casos severos, se trata de la devastaci√≥n de todo el apiario.

Solo en 1920 se supo que la causa de este fen√≥meno es un peque√Īo tic, que a trav√©s del hombre ara√Īa de las abejas prot√≥rax penetra en la tr√°quea y se multiplica en ellas. Los √°caros son ara√Īas peque√Īas. Hay muchos tipos de tics. La mayor√≠a de ellos se han hecho famosos por otras razones, pero no menos desagradables. Entre los √°caros est√°n las plagas de las reservas de harina, los √°caros del queso, los √°caros de la sarna, que se posan en la piel de personas inescrupulosas, y otros. Hay amantes de las abejas entre los tics. En las v√≠as respiratorias, con forma de t√ļbulo, encontraron un hogar acogedor. Una vez que perforan su pared, puedes chupar la nutritiva sangre de las abejas tanto como quieras. Con una fuerte multiplicaci√≥n de √°caros con sus cuerpos, huevos grandes, sangre y heces, bloquean las v√≠as respiratorias de las abejas.

Enemigos y enfermedades de las abejas

Fig. 103. Espinas de una abeja llena de garrapatas. Entre los √°caros, se ven los huevos puestos por ellos, que tienen casi el mismo tama√Īo que los √°caros mismos.

Sus secreciones nocivas tambi√©n acortan la vida de las abejas. Una derrota d√©bil de una familia de abejas no puede hacer mucho da√Īo y, a menudo pasa desapercibida. Pero mayor es el peligro debido a la mayor propagaci√≥n de la infecci√≥n.

Nosematosis.

Acabamos de familiarizarnos con la enfermedad del tracto respiratorio, pero la abeja no se salva y las enfermedades del sistema digestivo. El más maligno de ellos es la nosematosis, que lleva el nombre de su patógeno Рnosema.

Con los parientes de este pat√≥geno en la vida cotidiana, generalmente no nos encontramos, porque todos sin excepci√≥n son mucho menos garrapatas y, por lo tanto, no se pueden ver. El par√°sito del nazem se refiere a las criaturas unicelulares, que solo se pueden ver a trav√©s de un microscopio. Es similar a una ameba, a menudo mencionada en la literatura como un animal inferior de una forma indeterminada, que parece haber sido despertado a la vida por un peque√Īo trozo de moco. Lentamente, como si fluyera, se mueve en el barro de los embalses, que son para ella un entorno de vida natural.

De otra manera, se desarrollaron numerosas especies de un grupo de animales de esporas, a los que tambi√©n se incluye el par√°sito de la nariz. Se han movido a un modo de vida parasitario y, instal√°ndose en las c√©lulas y los √≥rganos de otros animales, viviendo a su costa, les causan un gran da√Īo, y al multiplicarse, a pesar de sus diminutas proporciones, incluso pueden matarlos. Por lo tanto, ellos, por supuesto, socavan la base de su propia existencia. Sin embargo, la naturaleza se ha ocupado de que el g√©nero de este peque√Īo monstruo no desaparezca. Incluso en condiciones extremadamente favorables, forman dentro de s√≠ una c√°psula con paredes gruesas, que recuerda a una espora de la planta (por lo tanto, se les llama esporas); en esta c√°psula se incluye el embri√≥n de un nuevo par√°sito. Las disputas son extremadamente resistentes a todo tipo de adversidades externas y durante muchos meses e incluso a√Īos experimentan los par√°sitos y los animales hospedadores que los han formado.

Enemigos y enfermedades de las abejas

Fig. 104. a – secci√≥n longitudinal de la pared del intestino de una abeja sana; Yak: n√ļcleos de c√©lulas de las paredes intestinales; Bn es la cavidad interna del intestino; b – secci√≥n longitudinal de la pared intestinal del paciente con nezematosis de la abeja. Las c√©lulas intestinales est√°n llenas de incontables esporas. Que eran m√°s visibles, estaban pintados de negro. En parte (ver A) ya han penetrado en la cavidad intestinal. Entonces las esporas entran en el excremento y la infecci√≥n se extiende a√ļn m√°s. (Fuertemente agrandado).

El par√°sito se instala en la mucosa intestinal y los destruye. Si los intestinos se ven gravemente afectados, el intestino pronto se llena de incontables esporas, que con las heces salen e infectan abejas sanas. La enfermedad tambi√©n puede ocurrir en una forma d√©bil muy extendida, pero a menudo se vuelve amenazante y causa muchas preocupaciones a los due√Īos de las abejas.

Las abejas no se salvan y las “enfermedades infantiles”. Para finalizar nuestra breve rese√Īa, nos familiarizaremos con un tipo m√°s de pat√≥genos de infecci√≥n, que ha dado el siguiente paso m√°s all√° de la frontera del mundo visible. Los agentes causantes de muchas enfermedades infecciosas humanas son criaturas peque√Īas, poco organizadas, que se multiplican por divisi√≥n simple, llamadas hongos o bacterias.

El tifus, el c√≥lera, la difteria, la tuberculosis y otras enfermedades son causadas por esos par√°sitos poco llamativos que son visibles solo bajo el microscopio bajo el aumento m√°s fuerte. Estos microorganismos se asientan en uno u otro √≥rgano, y aunque su longitud corporal es solo de una mil√©sima de mil√≠metro, como resultado de una multiplicaci√≥n r√°pida sin precedentes y la liberaci√≥n de sustancias da√Īinas, pueden causar severos fen√≥menos locales y generales.

Loque americana.

Sin embargo, la historia de las enfermedades infecciosas humanas a√ļn no conoce una derrota tan violenta y la destrucci√≥n de todo el cuerpo, que, como regla, ocurre cuando la cr√≠a de abejas infecta a una loquebra maligna (estadounidense). La enfermedad afecta solo a la cr√≠a de la abeja, es decir, a las larvas que se desarrollan en las c√©lulas. Como agente causal de la enfermedad, se encontr√≥ un cierto tipo de bacteria que afecta a la larva principalmente durante su pupaci√≥n y se reproduce tan r√°pidamente que en casi 24 horas impregna todo el cuerpo de su v√≠ctima y la destruye. La larva se oscurece y se convierte en una masa mucosa y viscosa. El cuidado cuidadoso de las abejas j√≥venes trabajadoras se vuelve fatal para las larvas a√ļn sanas. Limpiar los restos de cad√°veres descompuestos de las c√©lulas para prepararlos para la recepci√≥n de nuevos huevos,

Diligente recogida de n√©ctar de las flores, agradar al ojo su color en el sol, y la dulce miel en el peine, el resultado de este trabajo duro – tantos imaginar la vida de las abejas. Pero ahora, espero, el lector sabe algo acerca de las condiciones necesarias para este proceso, aparentemente simple, puede fluir armoniosamente y apropiada en una gran comunidad de insectos tales, y que las abejas a veces tienen que experimentar shock terrible e incluso su tan cacareada “estructura de estado” no siempre est√° bien.



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