Venciendo a los abejones

Venciendo a los abejones

Incluso antes de que los marcadores de abejas reinas construyen celdas de z√°nganos, que se derivan de principios de mayo los primeros aviones no tripulados, “codicioso, gordo, perezoso y est√ļpido”, dice acerca de ellos y poeta alem√°n Wilhelm Busch sat√≠rico.

Los aviones no tripulados no participan en la recolecci√≥n de alimentos; la naturaleza no los ha adaptado para esto. Adem√°s, son demasiado perezosos incluso para tomar una parte de las existencias ya almacenadas, y son capaces de alimentarse de las abejas trabajadoras. Sus cerebros son m√°s peque√Īos que los cerebros de las abejas obreras o el √ļtero, y en la “nada espiritual” del macho en este caso no hay duda. La √ļnica raz√≥n para la existencia de drones es la inseminaci√≥n del √ļtero. Aunque el √ļtero solo necesita unos pocos drones para esto, se producen muchos incendios en la familia, pero casi ninguno cumple su prop√≥sito de vida. ¬°Cu√°nta naturaleza en su extravagante generosidad crea lo que m√°s tarde destruye!

La inseminaci√≥n del √ļtero ocurre en la naturaleza. Un d√≠a, aviones no tripulados salen volando de la colmena y se apresuran a buscar el √ļtero, lo que hace que el matrimonio se escape. A menudo no encuentran su propia colmena y regresan del vuelo a la primera familia que encuentran, donde son bienvenidos, hasta que la temporada de enjambre ha pasado. Pero cuando el tiempo para el retiro de las j√≥venes reinas pasa, y las fuentes de n√©ctar en las flores comienzan a disminuir (esto es generalmente en pleno verano), la actitud de las abejas trabajadoras hacia sus ahora superfluos “conciudadanos” gordos est√° cambiando dram√°ticamente. Hasta ahora, han sido alimentados y cuidados por ellos, ahora comienzan a pellizcar y morder. Las abejas hostigan a los drones dondequiera que se encuentren, con sus fuertes mand√≠bulas agarran sus tent√°culos o patas e intentan alejarlos de los

panales hacia el orificio del grifo.

Parece imposible actuar m√°s francamente. Pero z√°nganos son incapaces de alimentarse por s√≠ mismos y condenado a morir de hambre si se persiguen fuera de la colmena, siempre obstinadamente tratar de volver. Las abejas obreras de nuevo empezar a morder y picar los z√°nganos no tienen picaduras, y no poseen ning√ļn propensiones guerreras, y por lo tanto completamente indefensa. Al final de los aviones no tripulados de verano son perseguidos, o con hambre zazhalennye encontrar su muerte sin gloria a las puertas de la vivienda de abeja. “La derrota de aviones no tripulados” no es un repentino destello de irritaci√≥n, no “Noche de Bartholomew”, como les gusta a presentarlo apicultores poetas y la hostilidad son las abejas obreras, que dura semanas, creciendo hasta el √ļltimo avi√≥n no tripulado no estar√°n muertos emerger gradualmente.

Desde este momento hasta la próxima primavera, solo las hembras permanecen en la familia de las abejas y hay un mundo que no es perturbado por nadie.



1 –∑–≤–Ķ–∑–ī–į2 –∑–≤–Ķ–∑–ī—č3 –∑–≤–Ķ–∑–ī—č4 –∑–≤–Ķ–∑–ī—č5 –∑–≤–Ķ–∑–ī (1 votes, average: 5.00 out of 5)

Venciendo a los abejones